En un pueblo pequeñito había un niño llamado Javier que le gustaba jugar con su perrito Pirri.
Todas las tardes jugaban juntos en el campo al escondite con su primo Enrique.
Jugaban a la pelota y hacer casitas en el árbol.
Un día llovía mucho y se dieron cuenta que por la ventana de la casita entraba agua, todos corrieron a casa de su papá para no mojarse.
FIN
