Érase una vez una niña que se llamaba Julieta que estaba jugando con su muñeca.
Cuando sus padres le dijeron que se iban de vacaciones a la playa y la niña se quedo con la boca abierta.
La niña corrió a hacer la maleta y se le hizo tarde.
La niña fue a cenar y después a dormir.
Al día siguiente la niña se levantó de la cama y fue a desayunar, después alquilaron un piso.
Luego Julieta y sus padres fueron a vestirse. Luego cogieron el coche, cogieron la maleta, se pusieron los bañadores y se fueron a la playa y se lo pasaron muy bien.
FIN
