Érase una vez un niño llamado Miguel. Miguel siempre jugaba todos los días con sus amigos al fútbol.
El problema era que Miguel estaba un poco gordito, cuando se la pasaban, no corría como los demás y reían de él.
Miguel estaba cansado de no correr tanto como sus amigos, así que decidió adelgazar.
Después de un tiempo Miguel se puso delgado y pudo correr tanto como todos sus amigos.
FIN
