Había una vez una princesa que vivía en un reino muy lejano.
Cada vez que quería ir a visitar a sus amigos tenía que caminar muchas horas.
Un día le pidió a su papá, que era el rey, un coche pero le dijo que no. Enfadada fue a hablar con su mamá, que era la reina y le dijo que sí.
Al día siguiente fueron a comprarlo.
Fin
